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lunes, 19 de julio de 2010

EL ESPÍRITU SANTO CONVENCE DE JUSTICIA

EL ESPÍRITU SANTO CONVENCE DE JUSTICIA

Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Juan 16:7

EL que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Hb.10:28-29.

Lo único que satisfizo la demanda de Dios para que la humanidad pudiese obtener el perdón, fue la sangre de su Hijo Unigénito.

Y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” 1de Jn.1:7

Porque aunque muchos siervos y siervas de Dios en la Biblia parecían casi perfectos, humanamente hablando, no pudieron dar su vida por la humanidad, porque a su vez, ellos mismos eran pecadores, puesto que sus padres también lo eran. Podríamos decir: Un leproso no puede sanar a otro leproso. Y metafóricamente hablando, toda la humanidad estaba leprosa:

¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. Isaías 1:5-6

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”; 1 de Pd. 3:18

Tuvo que hacerlo el mismísimo Dios. Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación”. 2 Cor.5:19

El Padre no dejó solo a su Hijo en la cruz, pues, el versículo dice:

Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo”

No sólo que Dios estaba con Cristo, sino que Dios estaba en Cristo. 2Cor.5:19

A esto se refiere Pedro cuando pronunció estas palabras:

Y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.Hc.3:15

El creyente a veces pierde la perspectiva de la cristología bíblica, y falla porque ignora tantas cosas que nos han sido reveladas en las Escrituras.

Tal vez, porque se dedican a un solo tema de estudios y descuidan otros. Observemos cómo Pablo tuvo que enfrentar este problema de ignorancia bíblica en los hermanos:

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” 1 Cor.6:19-20

Si somos capaces de ignorar tan importante enseñanza como lo es la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas; seguramente otras doctrinas corren el mismo riesgo de ser ignoradas. Hagamos como los hermanos de Berea:

Inmediatamente. Los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pujes recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Hechos 17:10-11

“Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.” Rom. 10:1-4

La explicación de este versículo tiene su origen en Éxodo 15:25

Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó”

“Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. Todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos .Éxodo 19:7-8.

Cuando Jehová emancipó a Israel de Egipto; Observamos que desde el capítulo 13 hasta el 20 del libro del Éxodo, Dios tuvo cuidado de su pueblo, proveyéndole para todas sus necesidades, y tuvo que soportar las impertinencias de un Israel desagradecido y altanero.

Tuvieron la osadía de decirle a Moisés, después de haber visto tantos milagros del Señor en sus propias vidas:

“¿Está pues, Jehová entre nosotros, o no?”

Toda esta ofensa a Dios, sólo porque no consiguieron agua en Refidím Ex.17:7

Uno de los errores más grande que puede cometer el creyente, es creer que puede alcanzar todas las cosas por sus propios méritos. Esa fue la razón de la debacle en Israel.

Le dijeron a Moisés: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Nosotros los humanos somos débiles de carácter, aunque algunas veces parezcamos muy fuertes.

Pero siempre fallamos. Lo mejor para ese pueblo hubiese sido no entrar en pacto con Dios, y seguir bajo el cuidado de su Padre celestial .En otras palabras, desecharon la gracia protectora de Dios y le dijeron:

Nosotros podemos. Pero desde allí en adelante cada vez que fallaron Dios los azotó. Porque no cumplieron con lo prometido. Ex.15:26

Pablo lo vuelve a recordar:

Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios. Ro.1:3

Bendito sea el Señor que nos trajo a Su gracia salvadora por medio de su Hijo Jesús.

“Porque por gracia sois salvo por medio de la fe; y esto no es de vosotros, pues es don de Dios. No por obras para que nadie se gloríe” Efesios 2:8

Para sorpresa nuestra; nos encontramos con hermanos que ignoran el significado de las palabras gracia y salvación de este versículo.

Y piensan que deben hacer obras para Dios, y que haciéndolo así; entonces sí está segura la salvación. Esto es:

Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios”.

Mi hermano si no crees la gracia de Cristo para ser salvo, te seguirá retumbando en los oídos estas palabras:

Y cuando venga el Espíritu Santo convencerá de justicia”

Cada vez que pienses que todo lo que tú eres o tienes en el Señor es por tus méritos; seguro que te has olvidado que vives en la gracia y en la justicia de Dios. Sin la gracia de Cristo no hay salvación para ningún mortal. Dijo Jesús:

“El que cree en mí tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. Jn. 5:24

No somos salvos por obras Ef. 2:9, pero somos salvos para hacer buenas obras que, por lo demás, el mismo Señor ya nos las preparó de antemano; para que no nos jactemos creyéndolas nuestras..Ef.2:10

Dios te bendiga.

Rev. Lorenzo Pino.

lorenzopino2@hotmail.com